¿Cómo funcionan las constelaciones familiares y para qué sirven? Esto es lo que explicamos en este artículo.

Constelaciones familiares: Separando lo que está unido, y uniendo lo que está separado…

Una buena forma de entender cómo trabajan las constelaciones familiares es bajo dos principios fundamentales que sintetizan gran parte del trabajo:

  • Las constelaciones familiares trabajan para “separar lo que está unido”: Todas las personas actuamos por un profundo sentido de lealtad a nuestra familia de origen, hayamos conocido o no a sus miembros. La lealtad se traduce en frases como “te sigo”, o “yo lo hago como tu”... Esta frase resuena mucho en algunas familias, donde un miembro posterior tiene un destino parecido a algún ancestro. No es casualidad que esto pase en las familias…
  • Las constelaciones familiares trabajan para “unir lo que está separado”: Se trata de reconocer la fuerza que viene desde las raíces familiares… esto a veces es difícil de hacer cuando hay un pasado difícil o un conflicto grave con un miembro de la familia. De algún modo me cuesta “tomar” esa fuerza… Sea como sea, con constelaciones familiares se puede trabajar la sensación de estar en paz con todo lo sucedido, y con las personas que me transmitieron la vida, hayan tenido una buena o una mala vida… A partir de este movimiento, puedo sentirme más aliviado/a.
infografía constelaciones familiares

infografía constelaciones familiares

¿Qué son las constelaciones familiares?

Las Constelaciones familiares surgieron como un tipo de terapia familiar sistémica, creada por el psicoterapeuta alemán Bert Hellinger. Las constelaciones familiares ayudan principalmente a  mirar asuntos repetitivos que obstaculizan el crecimiento sano de un grupo, tales como una familia o una organización (empresa, escuela). El trabajo sistémico es potente para abordar asuntos relacionales, es decir, aquellos conflictos que surgen en las dimensiones “yo-tu” o “yo-nosotros”.

Si bien es un enfoque que atiende especialmente el presente y el futuro de las personas y las familias/organizaciones, en un trabajo con Constelaciones  familiares muchas veces aparece, o es necesario indagar, el pasado, ya sea ancestral (del árbol genealógico) como organizacional.

Cuando el pasado es más fuerte que el futuro…

Frecuentemente, tanto a nivel biológico como sistémico, las personas leemos lo que nos sucede en el aquí y ahora desde modelos creados en el pasado, que se repiten una y otra vez, bloqueando  nuestra creatividad presente-futuro. Son como libros que hemos escrito en otra época, o que otras personas han escrito por nosotros, que algunos llaman “campo de memoria”. Sin embargo estos libros vienen con páginas vacías… que puedes re-escribir acorde a tus necesidades y deseos.

El “campo de memoria” es muy potente, son circuitos que asumimos como verdades, que pueden traernos tanto la felicidad… como la desdicha o la ruina.  Una persona se acerca a hacer Constelaciones familiares para cortar esos lazos profundos, para hacerse consciente de lo que necesita “tomar” y lo que necesita “dejar”, y asumir su lugar dentro de un grupo con fuerza y seguridad.

El principal objetivo de las constelaciones familiares

Uno de los objetivos de las constelaciones familiares es asumir y respetar la memoria familiar o grupal, en la que todos nos vemos involucrados, para tomar su fuerza  y transformarla.

En nuestro interior ya disponemos de los recursos necesarios para hacerlo, y una Constelación familiar nos guiará desde esa sabiduría hacia la construcción de la solución ansiada,  en la que todos los miembros involucrados puedan sentir alivio.

Otro de los principales objetivos es eliminar la repetición inconsciente del árbol genealógico: Se trata de NO revivir el pasado en el futuro. Para ello las constelaciones familiares trabajan en el momento presente, y en la conexión con la fuerza creativa de la vida. Este es el objetivo de las constelaciones familiares: que puedas ser creativo y vivir tu vida.

Constelaciones familiares individuales

Las constelaciones familiares pueden hacerse tanto en un formato grupal como en un formato de constelación individual. Cada uno tiene sus puntos fuertes, y su eficacia no depende de que sea grupal o individual. Elegir uno u otro depende de las necesidades y resonancias del cliente… Sea como sea, las Constelaciones pertenecen al grupo de las terapias breves orientadas a una solución, y en pocas  sesiones podrás obtener información muy valiosa.

Sólo como ejemplo, ya que cada caso es particular, hacer constelación en terapia individual puede ser un proceso de 1 sesión a 6-7 sesiones, dependiendo de tu ritmo y tus necesidades.

¿Cómo ayudan las familiares familiares y sistémicas?

Con rapidez y precisión las Constelaciones sacan a la luz dinámicas que nos atan al pasado que de algún modo sustentan nuestro sufrimiento en el momento presente.

A partir de esto, lógicamente, no podemos predecir el futuro. Lejos de tener una perspectiva mágica, preferimos decir que hay que descansar y dejar reposar lo vivido en la constelación, sin ponerle demasiadas palabras o expectativas. En un artículo del blog de ÁREA SALUDABLE, explico este tema con más detalle: Ya hice una constelación… ¿y ahora qué? 

Una constelación propone, es un punto de partida. A partir de los resultados que veas, tendrás la información necesaria para dar el siguiente paso. También es necesario decir que, curiosamente, después de una constelación es posible que se puedan observar cambios que a veces nos sorprenden (por ejemplo, un llamado por teléfono inesperado… o un sueño que tenemos que nos es revelador). Es de suponer que todo ello son síntomas de que hemos movido el “campo de memoria”, y que hay un movimiento que nos está llevando a un nuevo lugar. ¡Confía en el proceso! La fuerza de la vida quiere que te realices y seas feliz.

¿Qué temas se pueden constelar en consulta?

Las constelaciones familiares no se aplican sólo al contexto familiar, también pueden aplicarse en contextos escolares y de la empresa. Las Constelaciones permiten comprender y sanar problemas familiares y, de un modo más amplio, cualquier asunto que se repita en las relaciones, tales como: Problemas de pareja, con los padres (biológicos o adoptivos), hijos o problemas con los hermanos, problemas en organizaciones o con los compañeros de trabajo. También se pueden abordar asuntos de dinero, herencias o crisis internas de identidad.